Archivo para la categoria embarazo

La Manteca en el Embarazo

No es correcto pensar que el consumo de manteca es malo para el organismo. Si bien es cierto que los niveles de co-lesterol que aporta la manteca son algo elevados (240 miligramos cada 100 gramos, contra 7 miligramos de la margarina, por ejemplo), podemos afirmar que la clave está en regular su consumo.

La manteca
es altamente recomendable para niños, adolescentes en crecimiento y embarazadas, mientras que los adultos deberán moderar más su consumo. Recordemos que los especialistas en nutrición aconsejan que el aporte total de grasas o lípidos (entre los que se encuentra la manteca) no sea demasiado importante respecto a los aportes de hidratos de carbono y proteínas. De este modo, y permitiendo que las grasas aporten sólo el 30 por ciento de las calorías, se puede canalizar positivamente el uso de la manteca para que el organismo reciba sólo los beneficios de la misma, y no sus complicaciones (colesterol elevado y producción de sobrepeso).

Desayunar un par de tostadas con manteca es altamente nutritivo, digestivo y saludable, sobre todo si tenemos en cuenta que las grasas son indispensables al proveer muchos beneficios, y no sólo desventajas como comúnmente se piensa.

Todos sabemos que el excesivo consumo calórico hace que las grasas se acumulen en piernas y caderas (especialmente en las mujeres), y en el abdomen (en particular en los hombres). Esta acumulación de células adiposas puede traer complicaciones cardiovasculares e hipertensión. Pero no todo es negativo, ya que las grasas son absolutamente necesarias para el buen funcionamiento del organismo, incluso tan importantes como los hidratos de carbono, las proteínas y las fibras.

Para comprender la importancia de los lípidos o grasas (presentes generosamente en la “reina manteca”), tomemos el ejemplo de las mujeres lactantes.

Las nuevas tendencias en obstetricia y alimentación indican que las futuras mamas deben consumir abundantes lípidos, de modo de sintetizar unos 4 kilogramos de grasa extra en su organismo. Lo de “comer por dos” y aumentar 25 kilos para el parto no va más, como tampoco someterse a rigurosas dietas mientras se está en la dulce espera. Lo cierto es que las futuras madres deben acumular unas 36.000 calorías durante el embarazo, de modo de alcanzar los 4 kilos requeridos para poder amamantar correctamente al bebé.

Si la mujer no aumenta una cantidad determinada de kilos durante su embarazo, luego no podrá dar una leche sana, nutritiva y abundante a su hijo. Imagine ahora la importancia de la manteca para una mujer embarazada, que además de engordar algunos kilos, quiere brindarse antojos y placeres al por mayor.

, , , ,

Comentar

Mareos – evitar los mareos

Viajar es un placer

Salvo por ciertas incomodidades que pueden restar algo de diversión al traslado. Una de ellas -probablemente la que encabeza la lista de molestias inevitables- es la que nos causa el mareo debido al movimiento de cualquier medio de transporte.

Cuando el mareo es por movimiento, aparecen bien claros los síntomas: dolores de cabeza, náuseas, aversión a los aromas como al humo de un cigarrillo, o ciertos alimentos, acaloramiento o sudor frío, palidez, salivación excesiva, vómito, vértigo e incomodidad general.

Nadie está absolutamente seguro de lo que causa esta sensación, pero las investigaciones más recientes le atribuyen la culpa a la convergencia de mensajes conflictivos en el sistema nervioso central.

En otras palabras, sus ojos dicen que está usted parado en una lancha, pero su oído interno dice que hay mucho movimiento a su alrededor, mientras el barco arremete contra las olas. El cerebro no lo acepta, señala su tensión enviando hormonas específicas -epinefrina y norepinefri-na-, al estómago, causando náuseas y otros síntomas.

La propensión a los mareos varía ampliamente. Puede haber una predisposición genética a esta condición y los niños entre 2 y 12 años son particularmente sensibles.

Mucha gente utiliza medicamentos para aliviar los mareos: desde antihistamínicos de venta libre hasta los más sofisticados parches transdérmicos que se usan detrás de la oreja y liberan paulatinamente una droga llamada escopolamina. Sin embargo antes de tomar alguno de estos medicamentos recuerde:

- La desventaja de estos métodos es la somnolencia casi inevitable que se produce.

- El parche puede causar visión borrosa, sequedad en la boca, y confusión.

- Ninguna de estas medicinas, en especial los antihistamínicos, son indicadas para embarazadas o lactantes.

- Los que prefieran tratamientos menos agresivos pueden elegir el jengibre, bandas de acupresión o inhaladores de aromaterapia.

- Comience cualquiera de estos tratamientos por lo menos una hora antes de su viaje.

, , , , , ,

Comentar

Proteínas, vitaminas y minerales

Un bebé recién nacido tiene un esqueleto prácticamente cartilaginoso. Sólo tiene unos pocos focos osificados, a partir de los cuales irá sustituyendo los tejidos de cartílagos por huesos calcificados. Pero todo esto debe ir ayudado por una buena alimentación.

Proteínas, vitaminas y minerales como nutrientes básicos en la alimentación diaria de los chicos. Esta es la manera más eficaz y natural de estimular el crecimiento de los huesos infantiles. Sin los nutrientes básicos el desarrollo será insuficiente.

Entre los minerales, el calcio es el más importante ya que constituye el 50 por ciento de la masa ósea, y en la pubertad, antes de los clásicos estirones que preceden a la adolescencia, el aporte calcico se debe duplicar. Lo mismo ocurre con las mujeres embarazadas, ya que gran parte del calcio de la estructura ósea de la mujer va a ser utilizado para la formación del bebé en gestación.

El aporte de calcio en los niños o embarazadas se realiza en cantidades más que suficientes a través de la leche y todos sus derivados, sin necesidad de recurrir a pastillas o medicamentos. Como norma general se calcula que medio litro de leche diario o un yogur y dos vasos de leche o un vaso de leche y una porción de queso son suficientes, pero todos los días.
Esto se debe completar con una dieta variada que incluya carnes, pescados, todas las verduras, frutas y cereales integrales, poniendo especial énfasis en el fósforo, casi tan importante como el calcio, presente en zanahorias, bananas, cereales y arvejas.

Tomar sol es fundamental. Aunque parezca mentira, los rayos solares aportan vitamina D, y su función especifica es la de “fijar” el calcio y metabolizarlo en la masa ó-sea. Sin vitamina D el calcio no se absorbe como debe ser. Claro que no es necesario que esté muchas horas al día bajo los rayos del sol: con dejar jugar al niño un rato cada día al aire libre o en una plaza, recibirá la cuota necesaria de vitamina D. Aunque el crecimiento depende en gran medida de la salud alimentaria de los chicos, la estatura no es signo de perfección ni equilibrio orgánico. La medida de altura se hereda de los padres, tanto como la constitución.

Un chico de padres bajos y contextura ancha y fuerte, difícilmente logrará, de grande, una figura longilínea por más que se someta a dietas estrictas y muchas horas diarias de deportes, pero la actividad física a diario iniciada de pequeño ayudará a lograr un poco más de esbeltez, mejor que si no hiciera deportes.

Hay profesionales que promocionan el uso de hormonas de crecimiento para estimular el desarrollo en hijos de personas bajas. Estos tratamientos son un arma de doble fijo, dicha hormona actúa en el delicado sistema endocrino, un complejo mecanismo de sustancias químicas producidas por el organismo, que si se altera con el agregado de una cuota extra de alguna de dichas sustancias —en este caso la hormona de crecimiento—, el desequilibrio endocrino puede dar lugar a serios dolores de cabeza.

Son muy efectivos si se aplican en niños de crecimiento defectuoso o alterado y donde se encuentra explícitamente la falla endocrina. Pero estos tratamientos no son aptos en niños normales sólo con el fin de que, caprichosamente, sean un poco más altos.

Alrededor de los veinte años el crecimiento cesa. La hormona de crecimiento que años antes era la responsable de los grandes estirones, a esta edad, se ocupa de la desaparición del cartílago de crecimiento, situado cerca de los extremos de los huesos, consistente en una porción de tejido que a lo largo de los años hace que los huesos crezcan.

, , , ,

Comentar