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Puntos claves en un vendaje
Publicado por admin en Salud, Salud Física, lesiones, tratamientos el diciembre 29th, 2011
El vendaje debe “mantener sin hacer sufrir“. El problema es que a veces resulta difícil hallar el punto Intermedio, ya que no sirve vendar ni muy ajustado ni demasiado suelto. De todos modos, cuando haga un vendaje considere estas reglas básicas:
- Jamás vende una herida sucia. Primero desinféctela y luego aplique gasas estériles.
- Si hay un sangrado importante, comprima la región aplicando firmemente algunas compresas. Luego realice el vendaje.
- Si la herida se encuentra lejos de la articulación, trate de no vendarla para evitar la inmovilización del miembro.
- Inversamente, si el traumatismo interesa una zona articular, inmovilícela correctamente. Evite ajusfar mucho la venda por si hay algún tipo de fractura (especialmente en manos y pies).
- Cuidado con los vendajes “segmentarlos”: no pase la venda diez o quince veces por el mismo lado, ya que esto puede perjudicar la zona lastimada. Para una entorsis de tobillo, por ejemplo, haga llegar la venda hasta la rodilla.
- En resumen, no olvide jamás que el vendaje no debe ser doloroso. Si esto ocurre, probablemente se deba a que está mal colocado o porque la lesión es más grave de lo que aparenta ser.
Como hacer un vendaje
Publicado por admin en Salud, Salud Física, tratamientos el diciembre 21st, 2011
Según el diccionario médico, vendaje es la “pieza o banda de tela (y por extensión todo otro elemento) aplicado sobre el cuerpo para mantener un aposito, realizar una compresión, inmovilizar una fractura o una luxación.” Esta definición tiene la ventaja de considerar todas las formas de curación y todas las lesiones susceptibles de ser beneficiadas por un vendaje. Pero, en la práctica, usted sólo podrá realizar un vendaje en ciertas circunstancias determinadas. El tipo de material a utilizar también tiene su importancia: no es lo mismo vendar un tobillo, que un codo o un dedo.
INDICACIONES PARA REALIZAR BUENOS VENDAJES
- Los cortes y magullones son más comunes que las fracturas y las entorsis. Esto no implica que todas las heridas deban ser vendadas. No obstante, existen ciertos apositos de formas variadas que, después de la desinfección, permiten una buena protección de las heridas de menor importancia.
- Para las heridas con tendencia a producir sangrado, puede justificarse un vendaje ligero a fin de ejercitar una compresión moderada de la zona hemorrágica. Sea cuidadoso y comprima sólo la región afectada.
- Las entorsis son lesiones más graves que afectan generalmente al tobillo. El vendaje es eficaz siempre y cuando sea aplicado con rapidez y eficacia. Si la entorsis es grave (en caso de un desgarro óseo, por ejemplo) lo mejor será esperar la radiografía antes de tocar la zona afectada.
- La fractura presenta diferentes problemas. Por un lado, puede pasar desapercibida en un primer momento (a nivel de los huesos del pie y de la mano, particularmente). Por otra parte, incluso cuando la fractura es evidente, el vendaje resulta insuficiente para inmovilizar el miembro afectado.
MATERIAL A UTILIZAR
Todo buen botiquín debe contar con diferentes tipos de bandas:
- Una banda de algodón, liviana y flexible de, al menos, 3 metros de largo servirá para mantener un aposito o realizar una compresión local. Es indispensable contar con una caja de gasas estériles.
- Una banda elástica, llamada “de contención” de las que se usan para las várices, puede tener vital importancia para comprimir eficazmente un hematoma. Además, este tipo de venda puede asegurar la inmovilización de un miembro traumatizado, mientras se espera al médico, y puede ayudar a aliviar el dolor de una entorsis.
- Dos o tres bandas adhesivas de diversas longitudes (3, 6 y 10 centímetros), pueden ser usadas en lesiones deportivas. Son eficaces pero difíciles de usar, pues son extremadamente compresivas. La clave es colocarlas sin presionar demasiado. Un último material esencial: un par de tijeras. Nada peor que no poder cortar la medida justa cuando es necesario.
Lesiones leves
Publicado por admin en Salud, Salud Física, accidentes, actividad física el octubre 4th, 2011
Es probable que muchos de nosotros practiquemos en forma frecuente, aunque con distinta intensidad, alguna actividad deportiva que le brinde al cuerpo todos aquellos beneficios que necesita para poder responder a las exigencias de la vida cotidiana.
Sin embargo, el entusiasmo nos conduce en ciertas ocasiones a realizar movimientos incorrectos que culminan, muchas veces, en lesiones. La mayoría de las molestias relacionadas con el deporte pueden ser tratadas en casa, pero para ello hay que saber distinguir entre una lesión menor y otra grave, cuyos signos pueden aparecer horas después de producida la misma.
El descanso, el hielo, la compresión cuidadosa y los analgésicos normales deben proporcionar alivio a los problemas menores, pero si persisten el dolor, la hinchazón, la pérdida de función del miembro afectado o la decoloración debemos visitar urgentemente a un médico. Muchas lesiones se producen cuando envejecemos, debido a la pérdida de flexibilidad, fuerza y resistencia de los músculos, pero todos los aficionados al deporte están expuestos a padecerlas.
Por esta razón, es Importante someterse a un régimen de entrenamiento físico antes de participar de cualquier actividad vigorosa. Si aún así sobrevinieran los problemas, lo Importante es determinar la magnitud de los mismos, antes de actuar en consecuencia. Para poder entender esto último, vamos a categorizar a las lesiones -según sus síntomas y características-
LESIONES LEVES
- Dolor medio a moderado o molestias.
- Hinchazón -o no- leve.
- No hay deformidad.
- Funciones intactas.
- Decoloración -o no- mínima.
Sacar una Astilla
Publicado por admin en Salud, Salud Física, accidentes el junio 24th, 2011
Usted puede sacarse una astilla de la piel sumergiendo el área afectada durante quince minutos en agua tibia. Esto suaviza suficientemente la piel para facilitar su extracción.
Aunque es muy tentador querer extraerla haciendo presión sobre la piel, la fuerza puede hacer que la astilla se parta o que se hunda aún más.
Si no le es fácil localizarla, use una pequeña linterna y acérquela al lugar: la luz pasa a través de la piel y hace resaltar el ángulo y profundidad de la astilla.









