Posts con el Tag cuidados de salud
Lesiones Graves
Publicado por admin en Salud, Salud Física, accidentes, lesiones el octubre 13th, 2011
LESIONES GRAVES
- Dolor persistente y molestias graves.
- Hinchazón.
- Deformidad.
- Pérdida de funciones.
- Decoloración.
Una vez producida la lesión, la principal señal que nos advierte acerca de la necesidad de concurrir a un médico es la Impotencia funcional, es decir la Imposibilidad de caminar (si el problema se localiza en las piernas) o de mover los miembros superiores (cuando la molestia se ubica en los brazos) a causa de un intenso dolor.
En estos casos, conviene visitar sin perder un instante a un médico deportólogo o a un traumatólogo, especialistas que podrán hacer la correspondiente derivación a un kinesiólogo cuando el cuadro de situación así lo exija. Entre las lesiones poco significativas que son comunes a toda actividad física y no necesitan atención médica deben señalarse las contracturas, los calambres y las contusiones, dolencias todas que se resuelven por medio de reposo y hielo.
Por otra parte, los desgarros, esguinces, luxaciones y distensiones de ligamentos, además de las fracturas, son lesiones que requieren la intervención de un profesional para atenuar el dolor y reducir el período de convalescencia de quienes las han sufrido.
Se recomienda a quienes Intervienen con regularidad en actividades deportivas que no ignoren los indicadores de lesiones graves o, incluso, los síntomas de lesiones menores. Los médicos están entrenados para descifrar las descripciones de los pacientes con referencia al dolor y a las molestias, ya que mediante la realización de exámenes físicos pueden determinar el diagnóstico y elegir el tratamiento adecuado para cada caso.
Exámenes de Salud
Publicado por admin en Salud, exámenes de salud el mayo 4th, 2011
Cada vez que alguno de nosotros desea efectuarse un chequeo de rutina para determinar el estado de su salud debe someterse, indefectiblemente, a tres pasos esenciales: examen clínico, estudio biológico y exploración instrumental.
El examen clínico es indispensable y debe ser practicado por un médico que, a lo largo de una minuciosa conversación, interrogará personalmente al paciente acerca de sus antecedentes y de su forma de vida, lo que incluye las costumbres alimentarias y la actividad profesional, entre otros detalles.
Después de explorar todos los órganos, el médico decidirá los exámenes biológicos, radiológicos e instrumentales que deberán realizarse según la edad de cada persona, su pasado y las constataciones clínicas efectuadas. Es a él a quien acudiremos de nuevo para conocer los resultados de las evaluaciones y recibir los consejos que de ellas surjan, después de comparar tales conclusiones con las observadas en años anteriores. Cualquier balance que no sea practicado según este esquema resultará ilusorio, incompleto y, muy a menudo, inútil.
Por otra parte, los análisis de sangre y de orina, es decir el estudio biológico de una persona, constituyen uno de los principales elementos de los chequeos propuestos, gracias a los cuales se obtienen datos útiles para el diagnóstico y pronóstico de muchas enfermedades. La mayoría de las veces, la extracción de sangre para los análisis debe realizarse en ayunas, ya que una comida poco abundante o un ligero desayuno bastan para ocasionar modificaciones de los porcentajes de azúcar y de grasas en la sangre.
Una regla similar se observa en los análisis de orina, que debe recogerse en unas determinadas condiciones para que los resultados sean precisos y fáciles de interpretar.
En este caso se utilizan principalmente procedimientos de tres tipos: el químico determina las sustancias presentes y en qué cantidad se encuentran, el óptico se basa en la observación al microscopio y sirve para descubrir los elementos que están en suspensión (cristales, células) y el bacteriológico tiene la finalidad de identificar los gérmenes que contiene la orina. Existen además otros análisis biológicos más específicos, como el coprológico (es decir de la materia fecal), el de las secreciones vaginales y el del esperma.
Las Vitaminas – Esenciales para las defensas en Invierno
Publicado por admin en Nutrición, alimentación, vitaminas el abril 14th, 2011
Está por llegar el invierno y empezamos a temblar, no sólo de frío sino también porque una vez más nos asalta la misma pregunta, sin respuesta: ¿Cuántas gripes, resfríos; bronquitis, estornudos y demás variedades de regalos estacionales invadirán la salud y la tranquilidad de nuestra familia? Si ese es su caso, deje de preocuparse y ocúpese ya mismo para que este año la historia no vuelva a repetirse.
Como ya sabemos, los virus y bacterias pueden aterrizar en cualquier parte pero sólo consiguen vivir, reproducirse y luego atacar, allí donde encuentran el campo propicio para hacerlo, es decir en un orga-nismo debilitado. Si en cambio llegan a un campo minado, como lo es un cuerpo protegido desde todos sus frentes, les será imposible sobrevivir.
Además, la experiencia ya nos demostró que para defenderse de los gérmenes ambientales es inútil pasarse el invierno enfundados en abrigadísimos sobretodos o envueltos en kilométricas bufandas que impiden moverse con comodidad. Lo que se necesita, en realidad, es disponer de un buen arsenal de defensas inmunitarias.
Y su organismo sabe muy bien cómo fabricarlas. Lo que le proponemos en esta nota es que trate de ayudarlo a reforzar sus armas naturales, del modo más eficaz, simple y agradable. Para estar en forma todo el invierno, estimular sus defensas inmunitarias y escaparle a las infecciones, siempre al acecho, siga desde ahora nuestro plan de acción.
No podría haber una estimulación inmuni-taria eficaz sin vitaminas (en la página 49 de este mismo número encontrará la más completa guía de vitaminas que se haya publicado hasta el momento, con las dosis recomendadas y los beneficios para la salud ). Al respecto, la vitamina C goza de una reputación indiscutible porque posee la doble propiedad de ser a la vez antinfecciosa y tonificante.
Entre los vegetales frescos, el repollo y las frutas, y en particular, obviamente, los cítricos, son muy ricos en esta sustancia. Su eficacia es aún mayor porque en la naturaleza se la encuentra asociada al factor vitamínico P, lo que no sucede en las vitaminas C sintetizadas en laboratorio.
En realidad, a pesar de todas sus virtudes, en caso de infección, la vitamina C sólo interviene para favorecer la migración de las células macrófagas y no sobre la producción de los anticuerpos. No sucede lo mismo con otras vitaminas que ejercen una acción directa sobre la producción de armas inmunitarias, y por lo tanto, ante la ausencia de aquéllas, estas últimas ya no pueden atacar masivamente. Entre esas vitaminas, hay que citar ante todo a la B6 o piridoxina, B5 o ácido pan-toténico y B9 o ácido fólico.
Es así que en los sujetos sometidos a una carencia voluntaria de piridoxina, aún de corta duración, se constata una producción reducida de anticuerpos después de vacunarse. Paralelamente si lo que le falta es la vitamina B5 recuerde que la levadura de cerveza y la yema de huevo están muy cargadas con estas dos vitaminas. La vitamina B12, bien conocida como factor antianémico, interviene igualmente, pero en menor grado, en la elaboración de los anticuerpos.









