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Consejos para una dieta exitosa
ANTES DE LA COMIDA:
• Planifique sus comidas. Un día antes haga las compras que necesite para no improvisar en el momento de la comida. Después de comer escriba lo que ingirió para llevar un mejor control de su dieta.
DURANTE LA COMIDA:
• Cuando se siente a comer; coma. Deje de lado la lectura, la televisión o cualquier otra actividad asociada que le haga perder conciencia de lo que está comiendo.
• Piense y concéntrese en los detalles de la comida: sabor, aroma, textura. Saboree los alimentos, no engulla.
• Coma siempre de su propio plato. Recuerde que lo que sobró en el plato de su hijo también engorda.
DESPUES DE LA COMIDA:
Si la sobremesa lo induce a seguir comiendo:
• Levántese de la mesa.
• Lávese inmediatamente los dientes.
• Tome un café o té (no olvide que las infusiones ayudan a saciar el apetito).
• Salga a dar una vuelta.
El no control en la alimentación
Publicado por admin en Nutrición, alimentación el julio 30th, 2011
No llevar un estricto control de lo que se come.
Todos tienen la tendencia a subestimar cuánto comen. El “factor de falsifica-ción” es extremadamente común entre las personas que hacen dietas.
Hace poco, por ejemplo, los investigadores del Centro Médico Luke del Hospital Roosevelt, de Nueva York, Estados Unidos, encontraron que las personas que hacían dieta y honestamente creían que estaban consumiendo un promedio de 1.000 calorías por día, en realidad consumía 2.000 calorías diarias. Un consumo adicional de ¡1.000 calorías!.
Según el especialista consultado “por lo general, las persona obesas tienen un gran desorden alimentario. Una de las frases que más se escucha en el consultorio es: “me pongo a dieta y sólo como churrasco y ensalada”. Lo que esas personas no saben es que, por un lado, no se llegan a cubrir los 150 gramos de hidratos de carbono necesarios para vivir bien y que, por el otro lado, se sobrepasan en la cantidad de proteínas que necesita el cuerpo. En estos casos la reacción del organismo es convertir esa proteína en hidrato de carbono para darle al cuerpo lo que no recibe a través de los alimentos.
A simple vista el resultado no es del todo malo porque en los primeros 10 ó 15 días se baja mucho de peso por el gasto energético que tiene que hacer el organismo en esta transformación. Sin embargo, también se logra crear un gran desorden metabólico que hace que esos resultados se reviertan”.
Para engancharse con la dieta y que todas las funciones metabólicas se readapten, usted debe hacer una dieta armónica que estabilice los procesos orgánicos. Para lograrlo sólo necesita “entrar en esquema”, es decir, darle un orden a las comidas sin convertirse en un obsesivo. Recién cuando el organismo esté estabilizado y, por lo tanto, usted esté ordenado va a comenzar el descenso de peso.
En ese sentido, la mejor manera de vigilar cuidadosamente lo que come, es llevar una agenda donde se registren los alimentos. Anote en él cada bocado que pase por sus labios. Algunas veces, basta con trasladar esta información al papel para tomar conciencia de lo que realmente consume, (recuerde que hace algunos meses, BUENA SALUD editó una Agenda-Diet junto a un contador de calorías -Calorie Counter-, precisamente para llevar un control diario, semanal y mensual de lo que se consume. Aún se consigue en algunos puestos de venta. Si no lo consigue, llámenos por teléfono, acerqúese hasta nuestras oficinas o contacte al distribuidor de su zona)
Dietas y Nutrición – consejos para no subir de peso
Publicado por admin en Nutrición, Salud, alimentación el abril 20th, 2011
ESTE INVIERNO NO GANE UN SOLO KILO
Hasta ahora nos hemos ocupado de cómo nutrirnos correctamen-te, pero no hablamos de otra de nuestras preocupaciones básicas frente a la comida: conservar el peso adecuado, La idea de que en invierno se suelen ganar unos kilitos no es del todo falsa pero tampoco completamente cierta.
Algunas personas engordan porque, en general, quienes tienen problemas con la comida, suelen confundir la sensación de frío con la de hambre y esto los lleva a comer más, eligiendo comidas con muchas calorías.
Pero esta trampa puede evitarse. Si se respetan algunos buenos hábitos alimentarios es absolutamente posible comer equilibradamente -y por lo tanto nutrirse bien- sin ganar peso. No se ponga a régimen estricto ni se prive de los humeantes platos que caracterizan la mesa del invierno.
Tan sólo trate de respetar estos consejos que son los pilares de la nutrición invernal hipocalórica:
- No se saltee ninguna comida. Esto le evitará tener hambre, y por lo tanto comer cualquier cosa, preparada de cualquier forma. Además cada comida significa un consumo de energía debida a la acción dinámica específica de los alimentos. Esto explica por qué tenemos menos posibilidades de engordar haciendo 3 ó 4 comidas, más que repartiendo la misma cantidad en sólo dos comidas.
- Dé mayor importancia al desayuno y el almuerzo. En la primera parte del día se quema mejor la energía liberada por los alimentos. Entonces no hay que temer hacer un desayuno copioso y tomar al mediodía una comida bastante sustanciosa. En cambio a partir de media tarde domina el mecanismo de conservación del metabolismo. Es por eso que si lo que se quiere conservar es la línea lo más prudente sea cenar liviano.
- Beba abundantemente, en invierno no tenemos demasiadas ganas de beber y generalmente lo hacemos en forma insuficiente. Sin embargo, las necesidades del organismo son altas debido principalmente a la calefacción. Una buena costumbre será tomar cada día entre dos y tres bote-llitas de medio litro de agua, fuera de las comidas esto asegura una rehidratación correcta del organismo y permite una buena eliminación de las toxinas.
- Elija alimentos pobres en lípidos -o grasas que es lo mismo: los lípidos de estos platos deben aportar menos del 30% de las calorías de cada plato. Además, sería conveniente que dos tercios de ese 30 por ciento provengan de ácidos grasos polin-saturados.
- Prepare platos ricos en proteínas: necesarias para preservar los músculos y la energía.
- Consuma la justa cantidad de glúcidos -azúcares- indispensable para evitar las fatiga repentinas. La mejor fuente son las frutas.
- Si usted controla las calorías sepa que los platos principales no deben tener más de 300 calorías por porción.
Los Antikilos – no suba más de peso!
Ciertos alimentos van a ayudarlo más que otros a combatir las enfermedades que trae el frío y, al mismo tiempo, conservar su figun no los ignore. A la inversa,”le convendrá evitar o incluso descartar aquellos que debilitan sus defensas o son peligrosos para la cor servación del peso correcto.
Para hacer más fácil su identificación, los hemos clasificado como Callentes, Tibios y Fríos , como en le juegos de los chicos. Perrrfatenclón!, esta clasificación no tiene nada que ver con la temperatura de esos alimentos. Es nada má que un modo de distinguirlos. Siempre que lo asalte una duda acerca de la elección más razonable consulte el siguiente cuadro:
- Productos lácteos livianos como leche descremada o semidescremada, yogures y quesos frescos bien magros o light, quesos con el 25 al 30 % de materias grasas. Puede incluirlos en cada comida.
- Pescados y todas las carnes magras, incluyendo aves: una o dos veces por día según el tamaño de las porciones.
- Verduras de estación como endivias, coliflores, repollo, zanahorias, bróccoll, acelga, etc. congeladas o en conservas al natural: ninguna restricción para su consumo.
- Frutas frescas (contienen azúcar): 2 a 3 por día como máximo.
- Pan (o equivalentes como galle-titas y cereales): preferiblemente durante el desayuno, pero se pueden incluir con límites en las otras comidas del día.
- Féculas como papas, pastas, arroz, legumbres secas, sémola: no más de una vez por día y como plato principal.
- Grasas: prever cada día 2 a 3 cucharadas soperas como máximo de aceite por persona (o el equivalente: 10 gramos de mar9arina vegetal más 1 cucharada sopera de aceite) y 15 a 20 gramos de manteca (o el equivalente dos cucharadas soperas al ras de crema fresca igual a 10 gramos de manteca, es decir el volumen de dos nueces)
- Carnes grasas, embutidos, preparaciones como empanadas y tartas, las facturas y medialunas: una vez por semana como máximo.
- Confituras y gállete dulces.
- Frituras (papas fritas, papas noissettes, pescado enharinado, etc.)
- Caramelos y golosinas.
- Bebidas azucaradas.
- Bebidas alcohólicas incluyendo vino y cerveza.
Alimentación – Claves para estar Sano
Publicado por admin en Nutrición, alimentación, dietas, higiene y sanidad el abril 9th, 2011
No sólo cuando se quiere adelgazar se debe echar una mirada a la dieta alimenticia de cada día. Algunas veces, se engorda no tanto por lo que se come, sino por cómo se come.
“La obesidad es una enfermedad crónica. Muchas personas están en tratamiento toda la vida por este padecimiento —explica la licenciada Elvira Calvo, investigadora social e integrante del Centro de Estudios de Nutrición (CENIT)—. Adelgazar implica no solamente hacer dieta. Más bien, cambiar hábitos de conducta.”
Por eso una persona puede tener unos kilitos de más, simplemente porque comete errores alimentarios subsanables. Estos son algunos consejos que pueden ayudarle:
• No saltear comidas: Para compensar el gasto energético, sin que se deposite grasas en el cuerpo, conviene repartir la alimentación en diversos momentos de la jornada. Lo más recomendable es realizar cuatro comidas diarias.
“No es bueno ingerir una sola comida importante, como sucede muchas veces con la gente que trabaja. Su comida más importante es la cena”, apunta Calvo.
• Comer de todo, poco y variado: “El tema de la alimentación se debe tratar en forma individualizada. Sin embargo, considerando la media de la dieta argentina deberíamos variar un poco más. También aumentar el consumo de verdura, frutas y cereales integrales” —recalca la licenciada Constanza Machain Barzi, otra miembro del CENI—.
• Abandonar el sedentarismo: La sociedad urbana es muy sedentaria. Una minoría realiza actividad física regular. Practicar un deporte no es la única manera de abandonar el sedentarismo. Es beneficioso adquirir la costumbre de caminar, subir y bajar escaleras o andar en bicicleta. La periodicidad no debe ser menor a tres veces por semana.
• No creerle al espejo: No siempre la imagen interiorizada del propio cuerpo es la real; si no, no se explicaría la existencia de enfermedades como la bulimia y la anorexia. Por lo común, los demás tienen una visión más realista. Conviene considerar la opinión de la gente que nos rodea antes de calificarnos como obesos crónicos.
• Estar motivado: “Los modelos impuestos por la sociedad no son para todos. Todos no podemos llegar a tener el cuerpo de Claudia Schiffer —indica Machain Barzi—. Por eso, las expectativas deben ser lógicas. Además, se debe aumentar la propia autoestima; no tener siempre al otro como referente”.
• Saber elegir la dieta apropiada: Debe estar diseñada por un profesional de acuerdo a las características corporales y a la actividad de cada individuo. No debe ser aburrida, sin sabor y ser vista como un sacrificio.










